lunes, 24 de septiembre de 2018



Evacuaciones (2)

El cajón de icopor, la neverita, donde cargaba pacientemente las paletas de "bonice", se bamboleaba al ritmo presuroso de los pasos entre escalas y escalas.

En sus bolsillos las monedas tintineaban, casi se podría describir cómo le fue en su jornada de ventas callejeras... tin..ton..(moneda de $500 contra moneda de $ 100)...tas...tas...tas (moneda de $ 200 contra moneda de $ 200).

Escalas arriba presuroso no podía evadir los sonidos múltiples, sordos, secos, graves, agudos, tampoco la preocupación e inquietud porque cada día el cajón llegaba más lleno, lo lógico era que llegara vacío, pero nada, cada día eran menos las ventas y más los recorridos. 

Gabriel, era un ferviente creyente en el sagrado corazón del señor Jesucristo, por eso tenía una imagen colorida adosada en la cara frontal de la nevera, casi risible resultaba ver la mano levantada de Jesús en una pose en la que parecía señalando la marca de las paletas al lado de un pingüino rechoncho.

jueves, 20 de septiembre de 2018



Evacuaciones (1)

Estos zapatos están raros, será que se abrió más el huequito de la suela? Ahhh que pereza... seguro ya se me están rompiendo las medias y otra vez Mariela me va a coger a cantaleta. Ella dice que lavar estas medias arrastradas es muy verraco, sacarles la mancha de mugre a mano es jodido.

Gabriel caminaba tratando de no mirar mucho a la gente que estaba parada en las esquinas, él sabía que esa gente era rara y no habían nacido ni crecido en el barrio, esa era la misma que pasaba en tropel por las estrechas calles del barrio persiguiéndose unos a otros en las noches sin luna, parecían jugando a "policías" y "ladrones".

Por eso, Gabriel prefería pensar en sus zapatos confidentes de caminadas largas, kilómetros de reflexiones profundas, recuerdos y momentos efímeros. 

A veces esos zapatos confidentes se veían cansados, tristes, casi con la necesidad de desahogarse con otros zapatos confidentes.


martes, 4 de septiembre de 2018






Hoy he salido de cine, cabizbajo pensando en cercanos amigos que me evocan las imagenes que acabo de   registrar en mi retina. Recuerdo la primera vez que observe Rodrigo D No Futuro, el marco no podía ser peor, una ciudad que se moria viviendo, jóvenes que como yo esperaban un mundo color de rosas, pero al fin se dieron cuenta que cada uno de los argumentos presentados por los grandes eran simples sofismas para la mentalidad juvenil, mi barrio era bien planificado, a diferencia de aquellos que mostraban la película.

Eran calles estrechas, recobecos oscuros y jóvenes, sexo, drogas y alchol como referencia alguna de esas sutiles interpretaciones de la realidad, Rodrigo me causo curiosidad, vertigo, hoy Rosario me ha causado tristeza.

A veces pienso que todo lo que digo en los talleres de formación es un discurso con el que se pretende anestesiar a los presentes.

Cómo decirle a la gente que el abuso sexual tiene que ver con la política o con el conflicto, cómo decirle a los muchachos del Movimiento que el mundo es más grande que sus cuatro cuadras, sus fierros y su bareto?.

Macias vos sos, guardadas pretensiones, parte de Rosario. Juan, vos sos el hermano de Rosario y yo soy solo un espectador en este juego sórdido de vivir. Es una constante búsqueda de sueños, transformaciones semióticas, llenas de teoría que solo dan alivio a las necesidades del intelecto, poco o nada a las situaciones reales de vivir, al hambre, a la violación cuando pequeñas y al embarazo precoz.

Hoy mis sueños fueron fragmentos de pavimento que se estrellaban con mis pasos, mis preocupaciones no iban más allá de cuál bus tomar para llegar a una casa que no es mía y ver a una mujer que en algún tiempo fue lo mejor que me había pasado.

Rosario besaba para matar, nosotros a veces matamos y besamos para que no se note mucho. es un marcador de la vida, es una pregunta por la vida real de la gente, no por lo que aparenta ser cuando están en público.

Rostros confusos se me presentan como invitados a una función de cine, si la gente que ve la película por lo menos se diera cuenta que eso es real, que la prostitución cada vez se dispara más, que la venganza sigue campeando y que Rosario era más que unas tijeras, era la expresión de la soledad que se acompaña en el poder y en la evasión.

¿Por qué me doles Rosario? 

Tal vez porque he pensado en la damita francesa que me dice a veces que yo aprecí y soy una suerte de ángel, cuál ángel damita soy solo un pirobo que no comprende las realdiades de las que tanto habla.

Tijeras vos sos un hombre.

Cuál es la famosa transformación? Hoy por ejemplo decían los líderes de los barrios de Medellín que el conflicto continua, a pesar de nuestra miopía, nuevamente tiroteos de largas horas, niñas embarazadas cuyos hijos no sabrán quien es su padre y ahí comienza nuevamente la historia.

!Cabrones de mierda¡ titiriteros absurdos.

(Escrito en 20...)