Hoy he salido de
cine, cabizbajo pensando en cercanos amigos que me evocan las imagenes que
acabo de registrar en mi retina.
Recuerdo la primera vez que observe Rodrigo
D No Futuro, el marco no podía ser peor, una ciudad que se moria viviendo,
jóvenes que como yo esperaban un mundo color de rosas, pero al fin se dieron
cuenta que cada uno de los argumentos presentados por los grandes eran simples
sofismas para la mentalidad juvenil, mi barrio era bien planificado, a
diferencia de aquellos que mostraban la película.
Eran calles
estrechas, recobecos oscuros y jóvenes, sexo, drogas y alchol como referencia
alguna de esas sutiles interpretaciones de la realidad, Rodrigo me causo
curiosidad, vertigo, hoy Rosario me ha causado tristeza.
A veces pienso
que todo lo que digo en los talleres de formación es un discurso con el que se
pretende anestesiar a los presentes.
Cómo decirle a la
gente que el abuso sexual tiene que ver con la política o con el conflicto,
cómo decirle a los muchachos del Movimiento que el mundo es más grande que sus
cuatro cuadras, sus fierros y su bareto?.
Macias vos sos,
guardadas pretensiones, parte de Rosario. Juan, vos sos el hermano de Rosario y
yo soy solo un espectador en este juego sórdido de vivir. Es una constante
búsqueda de sueños, transformaciones semióticas, llenas de teoría que solo dan
alivio a las necesidades del intelecto, poco o nada a las situaciones reales de
vivir, al hambre, a la violación cuando pequeñas y al embarazo precoz.
Hoy mis sueños
fueron fragmentos de pavimento que se estrellaban con mis pasos, mis
preocupaciones no iban más allá de cuál bus tomar para llegar a una casa que no
es mía y ver a una mujer que en algún tiempo fue lo mejor que me había pasado.
Rosario besaba
para matar, nosotros a veces matamos y besamos para que no se note mucho. es un
marcador de la vida, es una pregunta por la vida real de la gente, no por lo
que aparenta ser cuando están en público.
Rostros confusos
se me presentan como invitados a una función de cine, si la gente que ve la
película por lo menos se diera cuenta que eso es real, que la prostitución cada
vez se dispara más, que la venganza sigue campeando y que Rosario era más que
unas tijeras, era la expresión de la soledad que se acompaña en el poder y en
la evasión.
¿Por qué me doles
Rosario?
Tal vez porque he
pensado en la damita francesa que me dice a veces que yo aprecí y soy una
suerte de ángel, cuál ángel damita soy solo un pirobo que no comprende las
realdiades de las que tanto habla.
Tijeras vos sos
un hombre.
Cuál es la famosa
transformación? Hoy por ejemplo decían los líderes de los barrios de Medellín
que el conflicto continua, a pesar de nuestra miopía, nuevamente tiroteos de
largas horas, niñas embarazadas cuyos hijos no sabrán quien es su padre y ahí
comienza nuevamente la historia.
!Cabrones de
mierda¡ titiriteros absurdos.
(Escrito en 20...)